El Raxo está considerado como uno de los platos estandartes de la gastronomía tradicional gallega. A partir del ritual que rodea la mantanza del cerdo, nuestras abuelas elaboraban el raxo en trozos pequeños, los cuales freían en sartenes de hierro con un poco de ajo.

Nosotros no hemos querido olvidar la tradición y seguimos cocinando este manjar tal y como ellas nos enseñaron.